miércoles, 29 de diciembre de 2010

Indeseables

Y me apoyo en tus vahídos
me hago sutil
para que te repongas del impacto

o por lo menos
dejes de sorprenderte, y des un nuevo paso

y me inspire la vida y no solo el hecho de tener tú una vida
y dejar de odiar haberte amado
como deseado y tormentoso querer
es así
los pies que se mueven
los sonidos navegan tristes en los ecos de los días que ya son parte de un anecdotario


un sable en mis interiores
con reverberaciones a los túneles de mis conciencias
y lo mágico se vuelve gris
y los ríos se agolpan enérgicos

las estampidas y los grandes soles
solo pensamos en el cielo
y tu con tu ojo diestro en mi
y el siniestro en los dias prístinos

si no es el arrobado manantial el que te sedujo
y no mis palabras lasque comparabas con la belleza de la muerte
y me indujo al sentido
la sensibilidad que escondía grandes mentiras
todas llenas de pasado

y soy viuda

y nada es lo mismo sin ti.-

jueves, 2 de diciembre de 2010

De acuerdo

Yaaaaa, ya!
hola?
cómo?
quien es usted?
lo conozco?
lo he visto antes?
o me está confundiendo?

... es que resulta que quizá conozca alguien con su misma piel, sus mismos ojos grandes y morenos... su misma tersura al hablar, su voz no tan desafinada, su guitarra errante y parsimoniosa.... el andar espabilado y bailarin de sus suelas, no tan gigantes, discretas amigas del dolor... sus mismo brazos compactos, su misma risa, sus bromas pesadas, el incansable ejercicio de su vocación, su misma amargura por otros pechos fríos y sin vergüenza, por otros labios sin besos, por otras manos que se volvieron armas mortales dentro de este caleidoscopio que es vivir, y lo tengo muy claro... ¡usted tiene tanto en común!

¿Me cuenta que sabe dónde usted acciona mis energías?
se pareeeeeeeeeece, haaaaarto... el me hacía vibrar como un arco frota las cuerdas de un cello... me tomaba, me lanzaba, me hacía descender, entrar, salir, recibir, abrazar, montar, morder, lamer, silbar, gritar, tiritar, llorar, sonreir, reír hasta la muerte....¿será usted igual?...

¿Dice que sabe las cosas que me cansan?
No sé... en serio, creo que está confundido... de verdad usted se le parece... tiene el mismo indomable pelo, las heridas del pecho, el lunar nómada de la mejilla...como usted, no usa lentes, tiene una vista especial, no le deja ver de noche, tal como a usted... no ve el 25 sino el 78, como a usted le sucede.... no le gustan como a mí sí los gatos, que odia correr, que ama caminar, que viviría del mar como yo de las montañas y el pasto....

¡Qué raro! de verdad usted mismo no me suena.....no me suena su imperiosa necesidad de un saludo fatigado... a lo lejos, quizá me parezco a la mujer que me dice que quizá soy... la que usted dice que sembró en su propio corazón el hielo sibérico de la desigualdad... la que se fomentó la desidia, la desesperanza, que según usted, se inició el día en que nos dejamos de recomponer en la materia, la energía, el tiempo y el espacio...

pero desgraciadamente, yo a usted no lo conozco de nada ni por nada... porque creo que conocí a otra persona, muy similar a usted... pero en algo se diferencian, y esa diferencia es vital...

...porque a quien conocí, era capaz de decirme la verdad sobre sí mismo....

...Y usted me está mintiendo desde mucho antes de volvernos a ver.-

viernes, 1 de enero de 2010

Deseos... como una puta y zorra verdad...

Te deseo desde entonces ¿Y qué?
Te necesito dentro, por última vez que sea, derramando tu placer golpe a golpe dentro de mí, aun con esas trabas tactiles de protección.
Necesito mirarte esos bellísimos ojos, esa boca de niño malvado, pero tierno en su fondo más primitivo, esas ansias de morderme los pechos, con suaves y varoniles gemidos, desahogarte las necesidades humanas y animales que se te acumulan por ser un hombre de carne y hueso, y tener un poquito de corazón.
Ansío tocarte otra vez, hacerte un masaje de nuevo, acostarme sobre ti, respirar en tu cuello, lamer tus orejas, desnudarte, que me desnudes, poder cogerte y que me cogas tú tambien... respirar con estertores, por no poder soportar el roce, el calor, el placer, gritar por dentro cuando nade en el pozo del olvido, contraerme y sonar como un cello, besarte tus zonas secretas, que me beses tú las mías, mirarnos con cara de deseo y de lujuria, al ritmo de tus empellones, que se te entrecierren los ojos, que se te coloquen blancos, la piel se te erize, te pongas tenso como una cuerda... porque definitivamente necesito poder hacértelo de tal forma que no precise una tercera vez para convencerme de que por ser mujer y ser poseída esté malo, y sea peligroso...
Sencillamente, si me vas a decir que igual te lo pida, no te retractes... que de verdad necesito de ti.